Actividades visuoespaciales recortables sin color
Estas actividades visuoespaciales recortables juntan las dos ventajas de la serie: la pieza se pone y se quita, y como las flores llevan figuras y no colores se imprimen en cualquier impresora. Se recortan 69 margaritas por su círculo de puntos y se coloca en cada casilla la que lleva arriba el trío de figuras de su columna y abajo el de su fila.
La que menos pide a la mano
No hay que dibujar ni pintar: se coloca. Eso quita de la tarea todo lo que aporta la mano, que en muchos casos es ruido y no información. Es el formato que conviene cuando hay temblor, hemiparesia del lado dominante o apraxia del trazo. Si alguien falla una figura porque le tembló el lápiz, el fallo no dice nada de su percepción visual. Aquí ese ruido desaparece y queda lo que se quería medir.
Y la que más pide a la vista
A cambio, estas actividades visuoespaciales recortables son las más exigentes de las cuatro para mirar. Las flores de figuras en blanco y negro se parecen mucho entre sí, y entre las sueltas de una lámina hay varias con las mismas seis formas colocadas en otro orden. Hay que comparar posición por posición antes de decidir.
Por eso el centro de cada flor es un aspa de seis brazos y no un anillo: el círculo es una de las seis figuras, y un centro redondo se leería como un pétalo más justo en las flores que ya llevan círculo.
Qué trae el cuaderno
Ocho hojas apaisadas en A4 de actividades visuoespaciales recortables: tres pliegos con las 69 flores, una de instrucciones, tres tableros de seis por cuatro y una clave. Cada tablero trae 24 casillas de 35,5 milímetros, con la primera flor impresa de muestra y 23 por colocar.
Las piezas salen de 30,5 milímetros y se recortan por un círculo de puntos: un solo corte continuo, sin esquinas donde haya que girar la tijera. Son tres centímetros, así que se cogen con la mano entera y no con la yema de dos dedos.

Cómo se prepara
Las actividades visuoespaciales recortables se imprimen, se recortan las flores por la línea de puntos y se plastifican. Es la única vez que hay que recortar. Los tableros pueden plastificarse también, y entonces el cuaderno se reutiliza durante meses sin volver a imprimir nada. Una caja pequeña para guardar las piezas ahorra el rato de buscarlas por la mesa.
Qué anotar en cada sesión
En estas actividades visuoespaciales recortables, dos cosas, y ninguna es el tiempo: cuántas flores quedaron con el trío invertido y si hubo que volver atrás a comprobar lo ya colocado. La primera dice que el orden se perdió por el camino; la segunda, que no se sostuvo hasta cerrar la fila. Con el tablero entero a la vista al terminar, las dos se cuentan en un minuto.
Evidencia
Cien personas con ictus fueron evaluadas con una prueba de percepción visual que no pide respuesta motora: se señala, no se dibuja. Sus puntuaciones se relacionaron con medidas de vida diaria, de forma baja a moderada, y algo más con medidas cognitivas, y distinguieron a los grupos con distinto nivel de dependencia (Chiu et al., 2019).
Qué se deduce y para quién
Que se puede separar la mano de la vista, y que lo medido así guarda alguna relación con el día a día. No que estas actividades visuoespaciales recortables mejoren la vida diaria: eran correlaciones de validación, de bajas a moderadas. Para adultos con daño cerebral adquirido, en consulta de neuropsicología, en terapia ocupacional o en casa, y sobre todo cuando interesa mirar la percepción sin que la mano meta ruido. Hay más en las fichas de percepción visuoespacial y entre los recortables. Descarga estas actividades visuoespaciales recortables gratis.




