Ejercicios de abstracción para adultos: lo que une tres palabras
Estos ejercicios de abstracción para adultos plantean una pregunta sencilla: ¿qué tienen en común estas tres palabras? Para responder hay que dejar a un lado lo que distingue a cada una y quedarse con lo que comparten: una categoría, una función o un origen. Es la tarea de semejanzas de las baterías neuropsicológicas, llevada a fichas para trabajar en sesión.
Qué trae el cuaderno
Doce fichas en A4 vertical, cuatro por nivel, con 184 preguntas en total, y seis hojas de soluciones. Cada ficha empieza con un ejemplo resuelto. Ninguna palabra se repite en estos ejercicios de abstracción para adultos, y todas son corrientes, de la vida diaria.
Tres niveles, de la categoría a la idea
En el nivel fácil hay catorce preguntas por ficha y la respuesta se marca con una cruz entre tres opciones. En el medio son dieciséis, y la categoría hay que escribirla sin ayuda.
En el difícil, la relación ya no es una categoría sino una función o una idea: una semilla, un huevo y un bebé son el comienzo de una vida; un ancla, un freno y una raíz impiden que algo se mueva.
Una presentación limpia
Cada pregunta va en su propia franja, con fondo alterno, para que la vista no salte de una a otra. Las tres palabras aparecen juntas en una línea y en negrita; en los niveles de escritura, la línea para la respuesta está al lado, a la misma altura. En el fácil, marcar un círculo con una cruz es más sencillo para una mano afectada que rodear una palabra.

Una clave pensada para la consulta
Las soluciones del nivel medio incluyen otras respuestas válidas. Las del difícil puntúan como las semejanzas de las baterías: dos puntos si la respuesta es abstracta, como «dan luz», y uno si es concreta o parcial, como «se encienden». Así estos ejercicios de abstracción para adultos sirven también para observar el tipo de razonamiento.
Cómo usar estos ejercicios de abstracción para adultos
Conviene empezar por el ejemplo y, si la persona se queda en lo concreto, preguntarle para qué sirven las tres o en qué se parecen. Dar la primera palabra de la respuesta es una ayuda que se puede ir retirando. En los niveles altos es habitual describir solo una de las palabras: ese error indica que cuesta integrar las tres.
Con estos ejercicios de abstracción para adultos, anotar las ayudas que se han necesitado permite ver la evolución de una sesión a otra.
Para quién son
Están pensados para personas con daño cerebral adquirido, tras un ictus o un traumatismo craneoencefálico, sobre todo cuando hay dificultades de razonamiento o de funciones ejecutivas. Se usan en neuropsicología, logopedia y terapia ocupacional. El nivel fácil también es útil con alteraciones leves del lenguaje, porque no exige escribir.
Evidencia
En un estudio con diez personas con traumatismo craneoencefálico moderado o grave, un programa de categorización organizado por niveles, de tres a cinco horas semanales durante diez a doce semanas, mejoró la capacidad de categorizar, que además se trasladó a tareas nuevas, y los participantes avanzaron en medidas de adaptación e integración en la comunidad (Constantinidou et al., 2005).
Qué se deduce y qué no
Que trabajar la formación de conceptos de forma ordenada, de lo sencillo a lo complejo, tiene sentido en la rehabilitación tras un daño cerebral. Es un estudio preliminar, con pocos participantes, y estas fichas no reproducen aquel programa: son material de práctica para la sesión. Hay más material en las fichas de razonamiento lógico-verbal. Descarga estos ejercicios de abstracción para adultos gratis en PDF.
Para saber más: Funciones ejecutivas y autonomía tras un daño cerebral: cómo se rehabilitan.




