Ejercicios de memoria visual con figuras y posición
Estos ejercicios de memoria visual piden recordar dos cosas a la vez: qué figura había y en qué casilla estaba. Se mira una cuadrícula durante unos segundos, se retira y después se dibuja de memoria en una cuadrícula vacía. Está pensado para adultos con daño cerebral adquirido, ictus o traumatismo craneoencefálico.
Qué incluye el cuaderno
Doce fichas en tres niveles, en nueve páginas. Las cuadrículas de estudio van como tarjetas recortables, cuatro por hoja, para plastificar y reutilizar; las hojas de respuesta llevan las cuadrículas vacías con su casilla de registro. Al final, la clave con las doce cuadrículas resueltas y la lista de posiciones de cada una.
El reparto está pensado para gastar poco papel: la cuadrícula que solo se mira no necesita un folio entero, y las tarjetas se imprimen una vez y duran. Lo que se reimprime en cada sesión son las hojas de respuesta.
Por qué figura y casilla a la vez
Con figuras solas la tarea se resuelve diciéndose por dentro «había una gota y un aspa», y entonces mide memoria verbal. Con posiciones solas basta con retener un patrón. Pidiendo las dos cosas, para acertar hay que haber guardado el qué y el dónde juntos, que es lo propio del recuerdo visual.
Por qué las figuras son raras
Nada de casas, estrellas ni caras: eso se convierte en palabra sin esfuerzo. Las doce figuras del cuaderno son trazos abstractos, difíciles de resumir en un nombre, para que la vía verbal ayude lo menos posible. Aun así alguna admite etiqueta, así que la verbalización se reduce, no desaparece; lo que sí impide el diseño es resolver la ficha solo con nombres, porque además hay que situar cada figura en su casilla.

Cómo sube la dificultad
El primer nivel son tres figuras en una cuadrícula de nueve casillas, con treinta segundos para mirarla. El segundo, cinco figuras en dieciséis casillas y cuarenta y cinco segundos. El tercero, siete figuras en veinte casillas y un minuto. En todas, las figuras están repartidas: nunca hay dos en casillas contiguas, porque pegadas se recuerdan como un bloque.
Qué información da cada resultado
Conviene contar por separado las figuras correctas y las casillas correctas, y la hoja de respuesta tiene su recuadro para eso. Dibujar la figura buena en el sitio equivocado no es el mismo fallo que inventarse una figura: lo primero indica que el vínculo entre el qué y el dónde se ha perdido, y lo segundo que no llegó a guardarse el elemento.
Cómo integrar las fichas en la sesión
Una ficha lleva unos cinco minutos. Estos ejercicios de memoria visual funcionan bien con una demora: enseñar la tarjeta, guardarla, hacer otra cosa un par de minutos y entonces pasar a la hoja de respuesta. Sin esa pausa se está midiendo copia inmediata y no recuerdo. Las tarjetas plastificadas duran, así que la misma ficha se puede repetir semanas después y comparar con el registro anterior.
Para qué profesionales
Lo firma una neuropsicóloga clínica y se usa en consulta de neuropsicología, logopedia y terapia ocupacional, además de en casa. Con la clave al final, estos ejercicios de memoria visual pueden corregirse sin el profesional delante. Hay más material relacionado en las fichas de memoria episódica visual.
Evidencia
Un estudio con personas que habían sufrido un ictus midió por separado la precisión al recordar el color de un objeto, la de recordar su localización y la del vínculo entre ambos. La precisión bajaba en las dos características, y los fallos de vínculo se asociaban a lesiones distintas de los fallos de precisión (Lugtmeijer et al., 2021). De ahí que aquí se puntúen aparte la figura y la casilla.
Descarga estos ejercicios de memoria visual en PDF A4, imprime las tarjetas una vez y las hojas de respuesta las veces que necesites. La descarga es gratuita y no requiere registro.
