Analogías visuales para adultos: A es a B como C es a…
Estas analogías visuales para adultos llevan a la hoja una de las tareas más clásicas del razonamiento: cada fila enseña un primer dibujo, el mismo dibujo después de cambiar algo, y un tercero que espera su turno. Hay que descubrir qué ha cambiado, hacerle lo mismo al tercero y rodear, entre tres opciones, la que lo cumple.
Qué trae el cuaderno
El cuaderno de analogías visuales para adultos trae ocho fichas en A4 vertical y una hoja de soluciones. Las cuatro primeras son de figuras geométricas: círculos, cuadrados, rombos, estrellas, triángulos, semicírculos. Las cuatro últimas, de objetos sencillos dibujados en silueta: una llave, una taza, un pez, un coche, un pájaro y una bota. Cada ficha tiene diez filas y la primera va resuelta, con la respuesta rodeada, para que nadie empiece a ciegas.
Lo que puede cambiar en cada fila
En las figuras cambian la forma, el color, el tamaño, que estén rellenas o solo con contorno, que lleven un punto dentro o la dirección a la que apuntan. En los objetos, el objeto mismo, el color, el tamaño, hacia qué lado mira y si está boca abajo. La regla es siempre la misma y se puede decir en voz alta: lo que cambia de la primera a la segunda cambia igual en la tercera, y lo que no cambia se queda como estaba.
Cuatro niveles dentro de cada versión
Estas analogías visuales para adultos suben dos veces de dificultad, una con figuras y otra con objetos. En la primera ficha de cada bloque cambia una sola cosa. En la segunda, las primeras filas tienen un cambio y las últimas dos. En la tercera son dos cambios en todas las filas, y en la cuarta tres a la vez. Dentro de cada ficha las filas también van de menos a más.

Opciones falsas que enseñan algo
En estas analogías visuales para adultos, cuando hay un solo cambio, una de las opciones falsas es el tercer dibujo sin tocar: quien la elige no ha llegado a aplicar la regla. Con dos o tres cambios, cada opción falsa aplica todos menos uno. Así el error dice cuál de los cambios se ha quedado por el camino, que dice más que un acierto. La respuesta correcta se reparte igual entre la a, la b y la c, y en el ejemplo nunca va en la primera.
Cómo usarlas en consulta
Con estas analogías visuales para adultos conviene pedir primero que la persona diga qué ha cambiado entre los dos primeros dibujos, antes de mirar las opciones. Si lo nombra bien y luego falla, el problema está en aplicar o en comparar; si no lo nombra, está en detectar la relación. En el nivel de tres cambios ayuda contar con los dedos los cambios encontrados antes de elegir.
Diseñadas para imprimir y para ver bien
Los colores se eligieron midiendo su distancia perceptiva, también simulando las dos formas frecuentes de daltonismo, y se dejó fuera el amarillo porque un contorno amarillo apenas se ve impreso. Las figuras miden cerca de dos centímetros, hay sitio de sobra para rodear la respuesta y las fichas aprovechan el folio de margen a margen. Estas analogías visuales para adultos salen bien en cualquier impresora a color.
Evidencia
En 247 pacientes con una lesión cerebral focal, un test de razonamiento analógico salió peor en las lesiones frontales que en las posteriores y que en las personas sanas, y peor en las frontales derechas que en las izquierdas; los autores lo relacionan con una red frontal derecha (Mole et al., 2025).
Qué se deduce y para quién
Que razonar por analogía es una capacidad que el daño cerebral puede alterar de forma específica y que merece mirarse aparte. No que estas fichas la rehabiliten: era un estudio de evaluación, no de tratamiento. Son para adultos tras ictus, traumatismo craneoencefálico u otro daño cerebral, en neuropsicología, terapia ocupacional o en casa. Hay más material en las fichas de funciones ejecutivas. Descarga estas analogías visuales para adultos gratis en PDF.
Para saber más: Funciones ejecutivas y autonomía tras un daño cerebral: cómo se rehabilitan.




