Ejercicios visuoespaciales con figuras en negro sobre blanco
Estos ejercicios visuoespaciales con figuras hacen lo mismo que la versión en color sin usar color en ningún punto. Los tríos de las cabeceras son figuras, y el pétalo mismo es la figura: no lleva un dibujo dentro, el pétalo ES un círculo, un cuadrado, un triángulo, un rombo, una estrella o una luna. Basta un lápiz.
Seis figuras, y la flor se lee de un vistazo
Poner la figura dentro de un óvalo obligaba a mirar dentro de cada pétalo uno por uno. Siendo el pétalo la propia figura, la margarita se lee entera de golpe: seis formas en corona. Es un cambio de dibujo pequeño que ahorra seis miradas por flor y 120 por lámina en los niveles grandes.
Las seis figuras son el círculo, el cuadrado, el triángulo, el rombo, la estrella y la luna, y van siempre en la misma orientación. Eso también es a propósito: si el triángulo apuntara hacia fuera, cada pétalo lo enseñaría girado y habría que decidir si el valor es «triángulo» o «triángulo mirando a la izquierda». El valor es la figura, no hacia dónde mira.
Por qué el centro es un aspa
En la versión en color el centro de la flor es un anillo. Aquí no puede serlo: el círculo es una de las seis figuras que se usan como pétalo, y un centro redondo parecería un pétalo más en las flores que llevan círculo. Se dibuja un aspa de seis brazos, que no es ninguna de las seis y además recuerda al cogollo de una margarita.
La opción más barata de la serie
Nueve hojas de ejercicios visuoespaciales con figuras en negro sobre blanco: instrucciones, seis láminas y dos de clave, con 104 margaritas en total. Se imprime en cualquier impresora doméstica, en borrador si hace falta, y se fotocopia sin perder nada. Para una consulta que saca material cada semana, esa diferencia se nota a final de mes.
Y no es solo cuestión de dinero. Una hoja que no depende del color se puede fotocopiar, escanear, mandar por correo o enviar a casa sin que pierda la mitad de la información por el camino, que es lo que le pasa a la versión de colores cuando acaba en una impresora en blanco y negro.

No es la versión fácil
Conviene probar estos ejercicios visuoespaciales con figuras antes de darlos por sencillos. Nombrar seis figuras cuesta más que nombrar seis colores, y el nombre es lo que sostiene el trío mientras se dibuja. Quien resuelva bien la de color no tiene por qué resolver bien esta a la primera, y al revés también pasa.
Tampoco se tarda lo mismo: dibujar una estrella lleva más que pintar un pétalo, así que la misma lámina ocupa más sesión. Conviene contarlo al planificar, y no leer la lentitud como una dificultad añadida.
Qué se dibuja y con qué margen
Cada pétalo vacío de estos ejercicios visuoespaciales con figuras lleva un círculo de puntos que marca dónde va la figura y no sugiere ninguna. No hay que calcar: basta con que la figura se reconozca. El círculo de puntos queda a más de dos milímetros del borde de la casilla, así que no se confunde con la rejilla. Si el trazo cuesta, la variante recortable resuelve lo mismo colocando.
Qué mirar mientras se resuelve
Además de contar los tríos invertidos de estos ejercicios visuoespaciales con figuras, conviene fijarse en dónde caen los fallos. La negligencia espacial aparece en más del 40 % de los ictus del hemisferio derecho y en torno al 20 % de los del izquierdo (Zebhauser et al., 2019), así que errores amontonados en un lado del folio no son despiste y conviene comentarlos.
Niveles y uso
Tres niveles, dos láminas cada uno, de 12 a 20 margaritas por hoja en estos ejercicios visuoespaciales con figuras. La primera flor va resuelta de muestra en todas. Material de una neuropsicóloga clínica: hay más en las fichas de percepción visuoespacial y entre los recortables. Descarga estos ejercicios visuoespaciales con figuras gratis y sin registro.




